La Depresión es una enfermedad en la que principalmente hay disminución del estado de ánimo, disminución de la capacidad para disfrutar (experimentar placer) y disminución de la autoestima.

¿Cuáles son los síntomas?

1. Estado de ánimo depresivo:
Estar muy triste, estar muy “sensibles” (“llorar con facilidad por cualquier cosa”); estar irritados (“de todo me enojo”), intolerantes (me fastidia la bulla, la conversación, las visitas).

2.Desinterés y/o incapacidad para sentir placer en todas o casi todas las actividades:
Las cosas que antes nos gustaba hacer ahora ya no nos interesan… nos fastidian, nos aburren. No disfrutamos como antes.

3.Pérdida y/o aumento de apetito y peso sin dieta:
A veces aumenta el apetito y comemos compulsivamente sin saborear; y en otros casos disminuye el apetito, o los alimentos se sienten sin sabor. Puede Subir o bajar el peso.

4.Insomnio o hipersomnia:
El sueño se altera: podemos tener mucho sueño durante el día que dificulta que realicemos nuestras actividades; o de lo contrario tener falta de sueño.

La falta de sueño puede ser para empezar a dormir (demorarse en dormir) o al finalizar el sueño (despertarse en la madrugada y a veces no volver a dormir hasta el amanecer). También el sueño puede ser superficial, es decir la persona está escuchando lo que ocurre a su alrededor (duerme y se despierta con frecuencia). Además podemos tener sobresaltos y pesadillas.

5.Agitación psicomotriz o enlentecimiento psicomotor:
Estar explosivos verbalmente (gritar, insultar, amenazar, etc.) o incluso ponerse violentos físicamente con las personas cercanas (pareja, familia, trabajo, etc.).

Realizar más lentamente las actividades habituales como asearnos, caminar, comer, ordenar, cocinar, limpiar, incluso pensar.

6.Fatiga o pérdida de energía:
Sentirse cansado, fatigarse con facilidad, no tener energía para hacer las actividades, por lo que a veces se prefiere estar en cama.

Tener dolor de cabeza, de cuello, de espalda o a veces de todo el cuerpo (“como si me hubieran pegado” o como cuando se está agripado).

7.Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados:
Sentir que somos incapaces de realizar nuestras actividades diarias: “nada me sale bien…soy una carga para mi familia” “soy un inútil”, “no sirvo para nada”.

Sentir culpa de cualquier situación que ocurre a nuestro alrededor o por errores cometidos en el pasado: “por mi culpa van a despedir a la secretaria”, “yo soy mala madre porque no los supe criar”.

8.Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse e indecisión:
Tener dificultad para prestar atención, para concentrarse en lo que se está haciendo, para comprender lo que nos dicen o leemos, tener muchos olvidos.

Cuándo nos hacen alguna pregunta, demoramos más tiempo en pensar y responder. Tenemos muchas dudas antes de decidir algo o no decidimos por las dudas.

9.Pensamientos recurrentes de muerte; ideación suicida recurrente sin un plan específico, una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse:
Pensar que la muerte es la mejor alternativa que tenemos, desear que Dios nos recoja, desear que algo malo nos pase. Empezar a elaborar un plan para hacernos daño (voy a comprar veneno o voy a ahorcarme, etc.). Querer suicidarse es decir cortarse las venas, tomar una sobredosis de pastillas, manejar ebrio o sin ningún cuidado.

Si usted tiene alguno o varios de estos síntomas, no dude en acudir a un especialista; en Psicointegral contamos con los profesionales capacitados para ayudarlo.

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